Encontrados miles de AGUJEROS en PERÚ + viejos que NAZCA ¿Para qué se HICIERON?

  • 2
  • 12 junio, 2016

¿Firma Extraterrestre en el desierto del Perú ?

NAZCA

La Franja de los Agujeros es una perforación simétrica de 8 huecos excavados de manera intercalada sobre una planicie de difícil acceso en el desierto en la región de Pisco, para un total de 5.200 agujeros que se extiende por 3.2 kilómetros, algunos de los cuales fueron utilizados como depósitos funerarios.

Qué son esos agujeros..?

La mayoría de la gente sabe sobre las Líneas de Nazca sin embargo otro, menos conocido, el misterio inexplicable en el Perú se encuentra cerca de Valle de Pisco en una llanura llamada Cajamarquilla. Miles de agujeros de tamaño de un hombre están tallados en la roca estéril. Estos agujeros extraños, que se extiende por una milla sobre terreno de montaña desigual, estuvo aquí durante tanto tiempo que los habitantes locales no tienen idea de quién los hizo, ni por qué.

Lo curioso es que nadie vio el panorama hasta que la zona se ve desde el aire. Los arqueólogos han especulado que se cavaron para almacenar grano en dos problemas con esto, dicen que la gente pensar fuera de la caja, hay maneras mucho más fácil para crear contenedores de almacenamiento que el trabajo duro y las décadas que debe haber llevado a cabo todas las fichas de estos, y habría tenido más sentido, si se trataba de guardar el grano, la construcción de varias cámaras enormes. Tal vez fueron utilizadas como tumbas de una sola persona.

Ellos no tienen cubiertas para sellarlos como puede ser la tumba de un mito y no historia sagrada e incluso fue transmitido a la etiqueta como tal. Algunas secciones tienen agujeros en la precisión rígida y perfecta. Se ejecutan en las filas que se curvan en arcos, algunos lineas escalonadas. Varían en profundidad a cerca de 6.7 metros de profundidad sin embargo, algunos no son más que superficiales guiones como si no se completa, aunque rodeado de aquellos que son Hasta la fecha, nadie tiene ni idea de por qué están aquí, que los hizo o lo que eran. Hay ocho agujeros que abarca 24 metros de ancho, marchando de manera uniforme y repetitiva, desde el valle de Pisco más de una milla a través de terreno montañoso, finalmente desaparecen en la masa brumosa del Perú.

banda de agujeros en pisco, perú

Escribió Erik Von Däniken: Cuando me vi frente al primer agujero, supe que habíamos alcanzado nuestro objetivo. El agujero con el que acababa de topar tenía un diámetro como de un metro, por igual profundidad. Justo al lado, un segundo agujero, y luego el tercero, el cuarto, y así sucesivamente, como en una verdadera cinta perforada que corría ante nosotros hasta el infinito. Alcé la mirada para seguirla y la vi desaparecer en lo alto, hacia las cumbres. Estábamos en la primera fila de agujeros, a quinientos metros detrás de la hacienda. Todos los agujeros, sin excepción, estaban vacíos, salvo algunos guijarros que habían caído dentro. Sencillamente, estaban allí, confirmando la primera impresión causada por las fotografías: como huellas de un tablero de hacer fideos en la masa, tan exacta era su disposición. Seguimos las líneas de agujeros cuesta arriba, llegamos a la cumbre como guerreros fatigados, aunque interiormente felices por haber alcanzado nuestro objetivo. A cada loma que ganábamos variaba el aspecto de los agujeros. Siempre en línea, ahora aparecían cada vez más a menudo ceñidos por piedras que llegaban a formar como pequeños brocales. Por último, en la cumbre más alta, vimos que todos presentaban esa disposición. La serie interminable de agujeros se ajustaba como la piel de un reptil a una ladera. Era como si, a una orden, todos los zapadores del ejército indio se hubieran puesto a cavar simultáneamente y sin salirse de la formación, el uno al lado del otro, sobre un ancho de veinticuatro metros. En cada agujero habría cabido bien un hombre.

La pista de agujeros (pista de<br /><br /><br /><br /> huecos, franja de agujeros) en la región de Pisco, vista<br /><br /><br /><br /> aérea 04



¿Y si fuese en realidad un sistema de defensa? Esa fue la primera pregunta que se me ocurrió. Tuvo que ser un ejército gigantesco, con un flanco inmenso desplegado a través de la geografía. Lo cual sería contrario a toda estrategia: encajonados en aquellos agujeros, poco poder ofensivo habrían tenido los soldados. En cuanto a la utilidad defensiva, el trazado de la franja no era el más idóneo. Si hubiera reseguido las cotas altas de las lomas y colinas, habría sido otra cosa; desde lo alto – en el supuesto de que hubiese algo que defender -, los atacantes serían vistos perfectamente avanzando a cuerpo descubierto y siempre enfilados. Las grandes obras defensivas como la muralla inca de Perú o la famosa Gran Muralla china, siguen la línea de las cordilleras. Como es lógico. Los guerreros medievales establecían sus castillos en las cimas, desde donde podían ver a cualquier enemigo que se moviera por los valles. Nada de eso se cumplía allí, pues la franja de agujeros se ciñe a menudo, en elegantes y suaves curvas, a los valles o a la parte baja de las laderas. Si esos agujeros hubieran debido servir para atrincherarse, a menudo habrían quedado bajo la enfilada de los ejércitos enemigos.

¿A qué utilidad podían servir aquellos cientos y miles de agujeros? En ninguna época hubo allí tierra blanda que facilitase la excavación; al contrario, el suelo es siempre duro, pedregoso y seco. ¿A qué tomarse tanto trabajo? Nos metimos en dos agujeros contiguos. Mirábamos montaña arriba y valle abajo, siguiendo la franja hasta la lejanía, donde se esfumaba tragada por la violenta claridad.

¿Y si hubiera sido una necrópolis? En tal caso sería la única del mundo que, extendida a lo largo de incontables kilómetros, dejase las sepulturas al descubierto. En las necrópolis aparece siempre algún indicio de su finalidad: losas sepulcrales, restos de huesos blanqueados, ofrendas fúnebres. Nada de eso se ve allí.

¿Servían esos agujeros para marcar la frontera de unos dominios? Aun asumiendo una mentalidad muy primitiva, no se entiende que ello mereciese un esfuerzo tan ímprobo. Una alineación de piedras habría servido igual. Además, ¿se habría trazado la frontera siguiendo una ladera inclinada? Por muy dictador que fuese el soberano que obligase a sus súbditos a emprender obra semejante, habría aceptado el curso de los ríos como línea de demarcación. Pues bien, la banda de agujeros los sigue a veces, mientras que otra se desvía de ellos caprichosamente describiendo una curva. Es una infraestructura sin parangón. Seguro que no fue una frontera. Pero, ¿qué pudo ser, si no?

nazca 2
¿Serviría esa línea como rayado para escribir señales? ¿Cabe imaginar que en noches oscuras, para celebrar el cumpleaños de algún soberano o un sacerdote, cien mil indios se acurrucasen en los agujeros para encender sus antorchas a una estentórea voz de mando? ¿Iluminar una cadena de luz imitando el pomposo esplendor de las calles de Las Vegas? Pero, ¡ay!, que para eso no hacía falta cavar agujeros; bastaba que los indios se colocaran en formación.

¿Se trata aquí, como en la llanura de Nazca – sólo ciento ochenta kilómetros más al sur, a vuelo de pájaro -, de signos para los dioses? ¿Tiene la franja alguna orientación astronómica particular? Esto no se ha investigado por ahora. Las viejas fotografías de la “National Geographic Magazine” están olvidadas, la franja de agujeros permanece desconocida. Ningún manual la menciona. Ni siquiera estoy seguro de que esas antiguas fotos se conserven en los archivos. ¿Se guardaron tal vez, provistas de su correspondiente número de catálogo, para que un futuro arqueólogo joven, no deformado todavía por su profesión, intente descifrar el secreto de los Andes? Yo no poseo recursos suficientes para financiar una investigación así. Al menos, habré abierto el camino a ese investigador futuro. Ya no tendrá que ponerse a buscar a ciegas; le bastará seguir los pasos que dejo aquí descritos.

Poco antes de dejar Ica, las averiguaciones del profesor Cabrera revelaron que desde hace siglos los nativos dan a esa franja el nombre de “la avenida misteriosa de las picaduras de viruelas”.

Misteriosa es, en efecto, tal avenida. Yo mismo ignoro qué trata de decirnos ese signo del pasado proyectado sobre las montañas y las quebradas del Perú, por lo que agradecería cualquier sugerencia. Devoraré con sumo interés cualquier escrito sobre el particular que se me dirija a estar señas: CH-4532 Feldbrunnen SO, Baselstrasse 10, Suiza.

¿Crepúsculo de los dioses? ¿Amanecer de los dioses?

Fuente: https://arqueoastronomia.wordpress.com/nazca-franja-de-agujeros/


Sus comentarios siempre son bienvenidos. Porque todos creamos "Un surco en la sombra" y nos nutrimos de vuestras opiniones

Regístrate GRATIS y te lo mandaremos a tu E-MAIL ESTA ES TU OPORTUNIDAD
A %d blogueros les gusta esto:

Powered by themekiller.com