LOS ROMANOS llegaron a América 1000 AÑOS ANTES QUE COLÓN. Una espada LO ASEGURA

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  • 9 febrero, 2018

Investigadores en la misteriosa Isla del Roble (Oak Island) localizada en el litoral sur de Nueva Escocia, Canadá, han descubierto una espada ceremonial romana en lo que se cree es un antiguo naufragio, lo que radicalmente apunta a la posibilidad que marineros romanos visitaran Norteamérica más de mil años antes que Colón.

Según reporta The Boston Standard, el hallazgo forma parte de las investigaciones llevadas a cabo en la isla para el programa La Maldición de la Isla del Roble, de History Channel, el cual detalla los esfuerzos de dos hermanos de Michigan por resolver el enigma sobre un cuantioso tesoro que estaría, según la leyenda, oculto en la isla.

J. Hutton Pulitzer, quien está a cargo del histórico proyecto, en compañía de académicos de la Ancient Artifact Preservation Society, han elaborado un artículo en base a lo encontrado hasta ahora y planean publicarlo completamente a principios del año 2016.

El misterio de la Isla del Roble

En 1795, Daniel McGinnis, un adolescente de 16 años, avistó luces en la isla que lo llevaron a indagar que había allí. Así fue como descubrió una hondonada circular en el extremo sur de la isla junto a un árbol que tenía marcas de un polipasto en una de sus ramas. McGinnis y sus amigos, John Smith y Anthony Vaughan, excavaron en la hondonada y encontraron una capa de lajas a 30 cm de profundidad. En las paredes del pozo había claras marcas de un zapapico. Siguieron excavando y encontraron una capa de troncos a 3 m. Abandonaron la excavación a 10 m.

Este hecho llevó a que se difundiera el rumor que allí, en lo que se llamó luego «El Pozo del Dinero», había un gran tesoro enterrado. ¿Pero quién lo escondió allí?

Algunos creen que se trata del tesoro del capitán William Kidd o Edward Teach (Barbanegra), quienes dijeron que sepultaron sus tesoros «donde nadie más que Satán y yo mismo pueda encontrarlo». Otros creen que tal vez se trate del tesoro de un galeón español o de tropas británicas de la Revolución estadounidense. Algunos investigadores concluyeron que, debido al tamaño y complejidad, puede tratarse de una obra de ingenieros navales franceses que ocultaron los tesoros de la Fortaleza de Luisburgo después de que cayera en poder británico durante la Guerra Franco-india.

Años después de la incursión de McGinnis, y con la leyenda ya difundida, varias compañías y particulares ahondaron en el misterio, excavando más profundo y encontrando marcas, mantos de carbón, masilla y fibra de coco, cofres de roble llenos de fragmentos metálicos, varios artefactos y herramientas (incluyendo un hacha, un ancla y un zapapico), y —tal vez el hallazgo más llamativo de todos— una piedra plana con símbolos escritos que, según los reportes de la época, decía «14 pies abajo, 2.000.000 de libras [esterlinas] están enterradas».

En 1861, durante una excavación llevada a cabo por la compañía Oak Island Association, colapsó el fondo del pozo y se reveló una caverna natural (o quizá una trampa para humanos). El primer deceso ocurrió al incendiarse el calentador de una bomba. La empresa desistió continuar al agotarse sus fondos en 1864.

Más excavaciones se hicieron en 1866, 1893, 1909, 1931, 1935, 1936, y 1959, y todas fracasaron. Otro accidente fatal ocurrió en 1887, cuando un obrero encontró su muerte (un total de seis víctimas fatales han habido a lo largo del intento de recuperar el tesoro).

Desde entonces, la parte «misteriosa» de la isla ha pasado por diferentes manos privadas, siendo el último dueño el Grupo Michigan, que extendió su propiedad a toda la isla desde 2006 hasta la actualidad.

Una espada romana que podría reescribir la historia

Mientras que hasta ahora la mayoría de los cazadores de tesoros ha terminado con las manos vacías, el reciente hallazgo de una espada ceremonial en un naufragio que se cree es romano, podría cambiar —o al menos agregar otro capítulo— a la historia de la Isla del Roble y, por qué no, del Nuevo Mundo.

Pulitzer declaró ante el Boston Standard que la espada fue «pescada» fortuitamente hace algunas décadas, pero que su hallazgo fue mantenido en secreto debido al temor de represalias por parte del gobierno de Nueva Escocia que prohíbe quedarse con tesoros de antiguos naufragios. En la actualidad, parientes de quien halló la espada —un hombre ya fallecido— decidieron ceder la espada para su estudio.

El equipo de Pulitzer efectuó exámenes en la espada utilizando un analizador de fluorescencia de rayos X (XRF), y reveló que tiene propiedades metálicas, con trazos de arsénico y plomo, que coinciden con otros artefactos romanos.

«El naufragio está todavía allí y no ha sido estudiado», dijo Pulitzer. «Sabemos exactamente dónde yace porque hemos escaneado el área, pero es un asunto delicado el conseguir el permiso para que el gobierno de Nueva Escocia deje que un equipo arqueológico lo inspeccione. No tenemos dudas que es un buque del Imperio romano».

Más evidencia que apoya la presencia romana

En un intento por refutar las teorías más escépticas que sugieren que la espada simplemente se cayó de un barco en tiempos más recientes, Pulitzer y sus colegas han reunido bastante evidencia que apoya la noción que los antiguos romanos llegaron al Nuevo Mundo más de mil años antes que Cristobal Colón; entre ellas:

  • Petroglifos grabados en las paredes y peñascos de Nueva Escocia por la tribu nativa Mi’kmaq. Éstos retratan barcos y lo que parecen ser soldados romanos marchando con sus espadas.
  • Cincuenta palabras del idioma Mi’kmaq son términos naúticos utilizados por marineros en los tiempos de Roma.
  • Una especie de planta invasiva (Berberis Vulgaris) crece en la Isla del Roble y en Halifax; planta que era utilizada por los romanos para condimentar la comida y prevenir el escorbuto.
  • Un silbato de legionario romano fue hallado en la Isla del Roble en 1901.
  • La parte central de un escudo romano encontrada en Nueva Escocia a mediados de los 1800s,
  • Monedas de oro cartaginesas halladas en la parte continental canadiense cerca de la Isla del Roble.
  • Dos piedras de la isla que, según Pulitzer, tienen inscripciones en un idioma del antiguo Levante.

«Cuando consideras todo esto en conjunto y le echas un vistazo a las anomalías, te das cuenta que no es coincidencia», argumentó Pulitzer. «Las plantas, el ADN, los artefactos, el lenguaje, los dibujos ancestrales; aquí hay algo que merece tomarse en serio».

Fuente: http://mysteryplanet.com.ar/site/espada-romana-descubierta-en-un-antiguo-naufragio-sugiere-visitas-al-nuevo-mundo-mas-de-mil-anos-antes-que-colon/

3 Comments

  • ¿Por qué no pensar mejor, que los antepasados americanos llegaron a Italia o a Roma o a cualquier colonia del Imperio Romano Bizantino, al rededor del año 500, y que de regreso lograron huir, trayendo con ellos una espada de los cruzados que los persiguieron? ….!!!

  • Existen dos tipos de historia: la científica y la Sagrada. La historia científica es experimental y se basa siempre en las hipótesis, las teorías y el consenso de los literatos. La Historia Sagrada es Trascendental es se basa en la mitología y el pragmatismo. Cualquiera puede haber traído o llevado un objeto antiguo desde un punto distante, y esconderlo en otro, para empezar a tejer un historia ficticia, que dejará de ser historia. La Historia es La Verdad acerca de los hechos… Y la ficción es el dechado de argumentos falsos. De la misma manera, la mitología resultó ser una ficción alusiva a la aparición de santos y dioses en la teogonía. Nada tiene que ver la cultura romana con América precolombina…!!! Pueda que la espada sea antigua, pero su llegada hasta América reciente, y todo para empezar a tejer algún mito o ficción creíble, que supere la fe católica en los iconos aparecidos en otras partes del mundo desde la Edad Media…! -Saludos.

  • Pablo Etchevehere dice:

    El único lugar americano donde habrían serios indicios de la presencia romana es la Illia do Governador muy cerca de Rio de Janeiro Brasil. Allí en la década de 1950 unos pescadores encontraron anforas romanas con rastros de vino y trigo en el fondo del mar lo que hace pensar en el naufragio de un tirremo que habría llegado a esas costas por una tormenta marina. Nunca se pudo profundizar esa investigación.

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